domingo, 10 de octubre de 2010

Juan Reynoso. El Paganini De La Tierra Caliente. Interpreta sones y gustos.

"Paganini de La Tierra Caliente" puede parecer un titulo pretencioso y exagerado, si el lector curioso, el melómano empedernido o el amable radioescucha nunca antes ha escuchado la música del disco que hoy nos ocupa. Sin embargo, ésta vez no hay lugar para las suspicacias, pues el mote fue acuñado con precisión y definitivamente hace justicia a uno de los intérpretes más destacados de la música regional mexicana: Juan Reynoso Portillo. “El Paganini de La Tierra Caliente" es un álbum de 15 canciones compilado por Eduardo Llerenas y publicado en 1993 por Discos Corasón, que evoca años de valiosa y rica tradición musical a punto de la extinción. El disco es una meritoria colección de canciones grabadas en distintas sesiones, durante un lapso de tiempo relativamente largo: de 1972 a 1993. Desde el "Son Guerrerense" hasta "El Jilguerito" mi impresión es la de estar escuchando a un músico con formación académica al que de pronto le hierve la sangre y se contagia del sentimiento y la pasión calentense, moviéndolo a expresar vivos sentimientos a través de tradicionales sones y gustos guerrerenses.

Para mi sorpresa, Juan Reynoso estuvo muy lejos de pisar una escuela de música, pues el mismo confesó que ni siquiera tuvo chance de aprender a leer y escribir. Es sorprendente que aún sin haber tomado clases en una academia y sin tener idea de como leer partituras, Juan Reynoso logra arrancar vivaces y coloridas notas a su violín, atacando la melodía con precisión, firmeza, desparpajo e hilarante alegría. En temas como "La Rema", "El son de Gregorio León", "La Malagueña" (en una de sus múltiples variantes dentro de la música mexicana), "El grosero" o "El toro sin caporal" (pieza del propio Juan Reynoso), aprecio que el hombre nació con el don de la música, se complace en la ejecución de su instrumento musical, parece dichoso y agradecido de compartir su arte con los demás. Aparte del violín que lleva la melodía, la música en el álbum es sostenida por dos guitarras y la indispensable tamborita. Instrumentos interpretados por diferentes músicos de la región como Maximino Reynoso, Irineo Reynoso, Epifanio Avellaneda e incluso Neyo Reynoso (hijo del virtuoso músico guerrerense).

Por su parte, Discos Corasón hacen bien su trabajo, presentando la música con buena calidad de audio, y añadiendo además el pequeño pero iluminante libreto de 16 páginas que nos proporciona las circunstancias en que se produjo el disco, así como detalles interesantes acerca de la vida de éste talentoso músico. El cuadernillo está escrito en español y en inglés, porque la obvia intención es alcanzar los favores tanto del público hispano como del anglosajón.

Reynoso, hombre oriundo de Ancón de Guerrero, municipio de Coyuca de Catalán, se interesó desde pequeño en la música, ya que su padre era violinista en un conjunto musical, y Juan se sintió especialmente atraído por el violín. Juan “el Guachi” le decían en sus años mozos. Recibió influencias musicales de otros notables músicos y compositores de la región: Juan Bartolo, Bardomiano Flores "El Bravito" y sobre todo Isaías Salmerón. Éste último fue su maestro en el arte de ejecutar el violín. Con el paso de los años el tenaz guerrerense pasó de ser "El Guachi " al "Paganini" de la áspera y siempre retadora Tierra Caliente.

Poco después de la publicación de éste disco, Juan Reynoso se hizo una figura de fama mundial cuando la periodista estadounidense Lyndajoi Fenley le invitó a incursionar en las tierras del tío Sam, para participar en un festival anual de violinistas. Fue aclamado en los tres conciertos que brindó y su música despertó el interés en Estados Unidos y Europa. Al gobierno mexicano -que durante décadas ignoró la aportación y el valor artístico de éste notable músico-, no le quedó otra más que otorgarle el Premio Nacional De Ciencias Y Artes en 1997.

Sin embargo, como él mismo Juan alguna vez expresó, no todos los oídos son receptivos ni entienden las nobles bondades de la música bien interpretada: "Siempre he creído que es la expresión de la alegría o la tristeza, según el estado de las personas. Aunque hay de plano a quienes no les gusta lo que oyen, así pueda estar uno echando el alma, queriendo quedar bien."
Es una pena que la juventud del país y la displicente masa adulta consumista de nuestros días, prefiera escuchar la música de inferior calidad que los grandes monopolios de la radio y la televisión mexicana difunde con eficacia contundente. Esa avasalladora influencia está evitando también que nuevas generaciones de talentos retomen la estafeta y continúen el legado de músicos destacados como Juan Reynoso. Incluso los hijos de éste gran intérprete, no tienen más opción que tocar los más recientes éxitos de la onda grupera, para ganar dinero y sobrevivir, ya que aún en aquellas tierras guerrerenses el interés por los sones y gustos ha disminuido sensiblemente, aún cuando la música regional mexicana es la que debería enorgullecernos y llamar nuestra atención.

El 17 de enero de 2007 el tiempo no alcanzó para más, y Juan Reynoso abandonó para siempre el plano de lo terrenal para ofrecer su arte sublime en otra dimensión, otro tiempo, otro estado de cosas, en dónde quizá sea mejor apreciado y comprendido. Por lo pronto, para dar a conocer la música de éste gran artista a las personas de México y el mundo, en su programación habitual Radio Quelite transmite sones y gustos interpretados con maestría por Juan Reynoso Portillo. Si la población mexicana no despierta y su indiferencia persiste, es probable que en el futuro la música plasmada en discos como éste, sea el único testimonio que quedará acerca de lo que alguna vez fue la bella y auténtica música folclórica, regional mexicana.

Ficha técnica del disco:

Formato: Disco compacto (CD)
Duración del CD: 56:06 min
Número: COCD105
Fecha de lanzamiento: 1993
Músicos: Juan Reynoso (violín); Maximino Reynoso (voz y guitarra);Irineo Reynoso (guitarra); Epifanio Avellaneda (tamborita); Florencio Valentin (guitarra); Felipe Valentin (guitarra requinto); Cástulo Benítez de la Paz (guitarra y voz); Neyo Reynoso (guitarra); Francisco Díaz Varela (tamborita).
Producción: Eduardo Llerenas
Grabación: Enrique Ramírez de Arellano
Fotografía y notas: Mary Farquharson
Diseño: Juan Antonio García / Stega
Disquera: Discos Corasón
País: México


Canciones del disco:

1. Son guerrerense (son); 2. La tortolita (gusto); 3. La rema (gusto); 4. La india (gusto); 5. El son de Gregorio León (son); 6. La malagueña (gusto); 7. El pichón (son); 8. El toro rabón (son); 9. El gusto federal (gusto); 10. Los caballos (son); 11. El toro sin caporal (son); 12. Tengo un amor que yo quiero (gusto); 13. El grosero (son); 14. La mariquita (gusto); 15. El jilguerito (son).

Los temas remarcados en color naranja, forman parte de la programación habitual de Radio Quelite. ¿Deseas que más canciones de éste disco sean incorporadas a la programación habitual de la emisora? Escríbenos en esta página WEB, o a nuestra dirección de correo electrónico, o a la página de la estación en Facebook o en la página de la emisora en My Space. Tus comentarios, observaciones o peticiones siempre son bien recibidas.

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