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sábado, 30 de julio de 2016

El mejor mariachi del mundo y la pérdida del patrimonio musical mexicano.

Estimable radioescucha: efímeras modas musicales vienen y van, cautivando con sus monótonos ritmos y ensordecedoras cadencias a las nuevas generaciones, pero la vibrante música del mariachi moderno, que durante décadas ha sido el símbolo musical de la nación, continúa viva y palpitante en el corazón del noble pueblo mexicano. Uno de los grupos más representativos del mariachi moderno es sin duda el Vargas de Tecalitlán, cuyo origen se remonta al año de 1898. Fundado por Don Gaspar Vargas, el conjunto estuvo conformado en sus humildes comienzos por cuatro modestos músicos, quienes ejecutaban guitarra quinta de golpe, dos violines, y arpa grande, respectivamente. El mariachi tradicional de Gaspar Vargas solía tocar en pueblos cercanos a Tecalitlán, en fiestas patronales y en rancherías, ofreciendo una variada y nutrida dotación de sones antiguos como La Vaquilla, El Riflero, El Cihualteco y El Tranchete. La primera gira importante del grupo fuera de la tierra que los vio crecer fue en Tijuana, Baja California. Más tarde, en 1934, llegaron a la capital del país, ya integrado por 8 elementos, sin sospechar que en menos de una década se convertirían en el grupo más representativo no sólo de la Ciudad de México sino del país entero. La lenta consolidación del Mariachi Vargas dentro de la gran urbe fue posible gracias a su participación en programas de radio, en películas de la era dorada del cine mexicano y a la grabación de discos a 78 revoluciones por minuto. Su debut en la pantalla de plata ocurrió en 1937, durante el rodaje de la película "Así Es Mi Tierra", Otro aspecto relevante fue la inclusión de un trompetista como parte del grupo, en noviembre de 1940. Aunque éste instrumento de aliento al principio no fue muy bien recibido por el público, con el paso del tiempo fue ganando terreno, siendo el notable músico Miguel Martínez quien destacó como un virtuoso del "pistón" dentro del Mariachi Vargas. En 1944 se incorporó al grupo Rubén Fuentes, quién creo hábiles arreglos para los sones que el conjunto interpretaba y alentó a sus compañeros a estudiar música y aprender a tocar con base en partituras. De este modo, siguiendo el camino que ya antes había trazado el maestro Manuel Esperón, el sonido del mariachi fue adaptado con éxito sin precedentes al ambiente urbano en el cual el grupo se desenvolvió. Conforme transcurrieron los bélicos años 40s del siglo XX, el Mariachi Vargas adquirió fama y prestigio, colocándose por méritos propios como el conjunto mariachero más popular de la época. Acompañaron en giras internacionales, en programas de radio y en inolvidables escenas de cine mexicano, a los más grandes artistas de la época como Lucha Reyes, Jorge Negrete, Pedro Infante, Lola Beltrán, Pedro Vargas, Miguel Aceves Mejía y muchos otros más. Posteriormente emprendieron giras exitosas por varios países de Europa y Asia, obteniendo triunfos particularmente notables en naciones distantes como Japón. En 1958, ya con una dotación de dos trompetas, lanzaron un álbum de larga duración que con el paso de los años se convirtió en el más emblemático del conjunto, conformado por alegres sones jaliscienses como Camino Real De Colima, El Gavilancillo, El Maracumbé, Los Arrieros y El Perico Loro, entre otros. Sin faltar, por supuesto el son de La Negra, himno no oficial mexicano, cuya versión ha sido aclamada durante décadas como la definitiva, por el vigor, el carácter bravío y la dinámica energía plasmada durante la grabación, que pocos conjuntos han podido al menos igualar. El disco elepé grabado en majestuoso sonido monofónico y llamado con justificada razón, no exenta de petulante arrogancia, "El Mejor Mariachi Del Mundo" (RCA Victor MKL 1156), catapultó la música del mariachi moderno a la conquista del mundo entero. Aunque posteriormente vendrían más victorias, el álbum publicado por "la marca del perrito", significó un antes y un después, un fidedigno punto de referencia ante el cual se habría de medir a los conjuntos mariachísticos posteriores. Es una lástima que décadas más tarde, los miopes ejecutivos del sello disquero RCA, hayan agregado eco y reverberación a la grabación original, arropándola con una personalidad sonora tan arrogante como el título del álbum, y mermando el carácter natural y espontáneo de la música. Lamentablemente, el fonograma en asunto también describe una de las historias más oscuras y controvertidas en la historia de la música popular mexicana: representando la pérdida del patrimonio musical de México a manos de una monopólica empresa extranjera de gran poder económico.


¿Una canción termina por ser de quién la interpreta por encima de quién la compone? Esta pregunta y la búsqueda de una respuesta debió corroer por mucho tiempo a Silvestre Vargas, quien tal vez en su interior libró una larga batalla consigo mismo, tratando de hallar una respuesta a tan apremiante incógnita. Quizá por las noches se recostaba solitario en la cama de su dormitorio, sin lograr conciliar el sueño, intentando apaciguar su conciencia, preguntándose si era correcto adueñarse a la brava de una composición que era producto de años de evolución y tradición musical, cuya estructura se debía a la continua contribución de diferentes músicos anónimos a lo largo de los años, y no a la intervención de un sólo individuo o dueto oportunista en particular. Durante los años de lucha tratando de abrirse paso primero en la capital y luego en todo el país, la interpretación de alegres sones abajeños había sido la carta de presentación más eficaz no sólo del Mariachi Vargas, sino de todos los grupos mariacheros que llegaron a la Ciudad de México antes que ellos. La ejecución de alegres sones abajeños como La Negraen ferias, bailes, teatros y programas de radio, les había significado grandes triunfos y alabanzas. El Mariachi Vargas no era el único conjunto que interpretaba ese son tradicional: el Mariachi Tapatío de José Marmolejo y el Mariachi Pulido también la tocaban, imprimiéndole cada uno su estilo distintivo. Sin embargo, tantas veces le habían dicho a Silvestre Vargas que ese son era el sello de marca de su mariachi, su pieza más representativa, la que los distinguía de los demás grupos mariachisticos, que lentamente se convenció de que así era y sintió que él merecía una recompensa por la popularidad que el son estaba ganando. Desde finales de los años 30s del siglo XX ya otros compositores mexicanos como Lorenzo Barcelata se estaban apropiando discreta pero indebidamente de algunas melodías tradicionales mexicanas. Sin empacho, Ignacio Fernández Esperón "Tata Nacho", también hacia lo propio y ya le había puesto el ojo al son de La Negra, con intención de anotarla a su creciente cuenta. De acuerdo al testimonio de Miguel Martínez en su libro intitulado "Mi vida, mis viajes, mis vivencias", publicado en el año 2012 por Conaculta, el connotado director de orquesta estaba amagando con adjudicarse la autoría de dicho son abajeño porque era una pieza que le llegaba hasta el alma, que le gustaba mucho. Tata Nacho en los años 40 del siglo XX era un compositor de prestigio y con influencias, que ayudó a fundar la SACM, sociedad en aquel entonces recién creada, que sin duda podría facilitarle el camino para adjudicarse la anhelada pieza. Por su lado, Gaspar Vargas apuraba a su hijo para que ya no lo pensara tanto. Silvestre Vargas decidió mejor poner manos a la obra, y aunque ya para 1941 exigía que en los créditos de los discos apareciera su nombre como autor del son, fue hasta 1949 cuando legalmente logró adjudicarse junto a Rubén Fuentes la autoría de esa hermosa composición tradicional mexicana, en complicidad con la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), para beneplácito de PHAM (Promotora Hispanoamericana de Música), editora de música bajo la cual la canción quedó registrada. A Vargas finalmente le ganó la ambición, por lo que más tarde, ya conocido el camino, hizo arreglos para apropiarse junto a Rubén Fuentes de otras piezas tradicionales como Las Alazanas, El Carretero, El Pasajero, El Toro Viejo, Camino Real de Colima, El Cuervo, Las Olas y varias más.


Aunque aun en nuestros días siguen circulando textos y videos que pretenden revelar o dar a conocer al "verdadero" autor de La Negra, en la práctica, Rubén Fuentes y los herederos de Silvestre Vargas son quienes reciben regalías por conceptos de derechos de autor. Todas las grabaciones o versiones de la pieza musical, plasmadas en discos o incluidas como banda sonora en películas, por ley deben especificar que los autores de la pieza son ambos músicos La editora de la canción es la ya mencionada compañía editora PHAM, que alguna vez fue propiedad del sello discográfico EMI, pero que hoy en día pertenece a Sony Music Entertainment, Por lo tanto, como desastroso efecto colateral, el beneficio económico por la popularidad de tan bella pieza tradicional mexicana también lo recibe una monopólica empresa extranjera, ajena a las tradiciones musicales de México. Antes de 1949, el son de La Negra era una pieza del dominio público y cualquier músico era libre de enriquecerla, creando un nuevo arreglo o inclusive componiendo un nuevo son a partir de ella, sin que nadie pudiera impedirlo u objetarlo. Es así como evoluciona la música a lo largo de los años y por eso el dominio público es saludable. Pero cuando una canción tradicional es secuestrada, pasando del dominio público a ser registrada a nombre de un autor especifico, el panorama cambia completamente y quien toque la pieza en un teatro, restaurante, estación de radio, foro de televisión, etcétera, debe pagar regalías al autor y a la compañía editora, pues así lo establece la ley. Una ley por cierto, moldeada caprichosamente para beneficio de los productores de fonogramas, de los magnates de la industria discográfica. Y más aun, quien desee editar la tonada, añadirle o quitarle fragmentos, deberá pedir permiso primero al autor y a la editora de música, con la cartera lista para desembolsar una generosa suma de dinero. Si a los dueños de la propiedad intelectual no les agrada el nuevo arreglo musical o la nueva versión de la pieza, están en libertad de impedir su publicación. En ese contexto, ya no cualquiera puede contribuir a enriquecer o aportar elementos musicales a esa canción, por lo que su sana evolución natural queda interrumpida. Vargas y Fuentes crearon hábiles arreglos para el son de La Negra pero luego de efectuar su contribución, en vez de dejar que más tarde otros autores realizaran aportaciones, decidieron cerrar la puerta tras de sí. Es cierto que el dúo mencionado no acumuló una gran fortuna tras apoderarse de varios sones abajeños que eran del dominio público, pues en estos casos quien obtiene el mayor beneficio es la editora musical y la casa grabadora. Ambas suelen celebrar contratos desventajosos para los compositores, asignándoles porcentajes de ganancia irrisorios. Es así como sólo unos cuantos se enriquecen en el negocio de la industria musical, mientras otros suelen pasar penurias. Con tales artimañas aplicadas a artistas de todo el mundo, no es de extrañar que con el paso de los años, Sony Music haya acumulado ganancias enormes que le permitieron absorber a varias casas disqueras y a editoras de música, creciendo sigilosamente pero a paso firme, adquiriendo cada vez más poder e influencia, adueñándose de un inmenso e importante catálogo de grabaciones hechas por artistas de todo el mundo, incluyendo las de laureados artistas mexicanos. 


La Ley Federal de Derechos De Autor actualmente otorga más derechos que nunca a los productores de fonogramas y Sony Music ha aprovechado tal coyuntura, imponiendo a las emisoras de radio independientes exorbitantes precios por derechos de transmisión de piezas como el son de La Negra. La mencionada empresa también recauda generosas sumas exigiendo importantes cuotas monetarias a empresas como Spotify, Pandora, Google Music, Apple y otras, por concepto de incluir cualquiera de las canciones tradicionales mexicanas que Vargas, Fuentes y otras personas se hayan adjudicado, dentro de su catálogo de música en línea. Y el control de la monopólica empresa no para ahí, sino que tiene alcance internacional. Si una banda de música es designada para viajar a otro país y representar a México en un festival, y ese grupo elige ensamblar un popurri de sones abajeños registrados a nombre de Vargas y Fuentes, pronto Sony Music estirará su largo brazo reclamando pago de regalías por derecho de ejecución pública. Y si el evento es transmitido por televisión, también hay que desembolsar otro tanto a favor de la insaciable compañía discográfica. Si usted quiere incluir el el son de La Negra o algún otro son adjudicado a Vargas y Fuentes, como banda sonora en un video, en una película, o como música de fondo en un restaurante o negocio, debería pensarlo primero ya que por ley deberá pagar derechos de ejecución pública, y ese dinero irá a parar indudablemente a los bolsillos de Sony Music. En un inicio la vigencia de los derechos de propiedad intelectual correspondientes a composiciones musicales era de 14 años, pero con el paso del tiempo, los dueños de las más poderosas empresas e industrias han realizado hábiles labores de cabildeo que han rendido frutos, doblegando a legisladores con el objetivo de deformar las leyes a su favor, permitiendo que tal vigencia haya quedado extendida a 96 años. De esta forma, y regresando al ejemplo del aclamado son de La Negra, cuando Rubén Fuentes o sus herederos ya no este ahí para cobrar su parte, la empresa Sony Music seguirá teniendo el control y será dueña absoluta de los sones abajeños que alguna vez el mencionado dueto decidió adjudicarse. Es así como al final, prácticamente sin darnos cuenta, o dejando que sucediera con pasiva resignación, nuestra amada música tradicional mexicana ya no es tan nuestra como ingenuamente pensábamos. Aunque en el alma y en el corazón sentimos orgullo al escuchar en México o en el extranjero los hermosos sones abajeños del álbum "El Mejor Mariachi Del Mundo" (RCA Victor MKL 1156), la ley dice que la explotación comercial de esas melodías pertenece hoy en día a una monopólica compañía extranjera. Algo debería ser hecho al respecto. Todas aquellas composiciones tradicionales mexicanas que antes eran del dominio público y que injustificadamente fueron adjudicadas a "pretendidos" autores en el siglo XX, ya no enriquecen el patrimonio cultural de México, sino las arcas de ambiciosas empresas extranjeras, porque en este mundo material el beneficio económico no lo recibe quien tiene la idea, sino quien se apodera de la propiedad intelectual de la misma. Muchas gracias por escuchar música tradicional mexicana en Radio Quelite. ¡Nos leemos en la próxima!

Copyright © Andrés Lang

Ficha técnica del disco "El Mejor Mariachi Del Mundo"
Portada del disco MKL-1156
Contraportada del disco MKL-1156
Título del disco: El Mejor Mariachi Del Mundo
Artista: Mariachi Vargas De Tecalitlán
Formato: Disco de larga duración 33 1/3 rpm
Duración del disco: 34 min
Fecha de lanzamiento: 1958
País: México
Productor: No consta en los créditos
Sello disquero: RCA Victor (MKL-1156)
Género: Folclor
Estilo: Ranchera mexicana, sones abajeños, música tradicional mexicana
Posición en lista de éxitos: N/A
Canciones del disco
# Título de la canción Autor Intérprete Duración
1A La Negra S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:41
2A El Carretero S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:06
3A Camino Real De Colima S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:29
4A El Triste Arr. S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 3:15
5A El Becerro S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 3:08
6A El Son Del Gavilancillo R. Fuentes-S. Vargas Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:29
1B Las Olas Arr. S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 3:11
2B La Culebra Tata Nacho Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:45
3B El Maracumbé S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:17
4B El Perico Loro Silvestre Vargas Mariachi Vargas De Tecalitlán 2:26
5B El Tirador S. Vargas-R. Fuentes Mariachi Vargas De Tecalitlán 3:06
6B Los Arrieros D.P. Mariachi Vargas De Tecalitlán 4:35
Artistas participantes.
Mariachi Vargas De Tecalitlán
Trompeta primera: Miguel Martínez Dominguez.
En el libro intitulado "El Son Mariachero de La Negra", escrito por Jesús Jáuregui y publicado en el año 2012 por Conaculta, se cita una entrevista hecha al músico Miguel Martínez, quien declara que la trompeta segunda en ese tiempo estuvo a cargo de Cipriano Silva Ramírez, originario de Pinotepa Nacional.

Créditos del disco.
Dirección musical: Rubén Fuentes
Ingenieros de grabación: No consta en los créditos del disco.
Foto portada: No consta en los créditos del disco


jueves, 23 de junio de 2016

Audaz, el incógnito de la canción romántica.


Estimable radioescucha: cada disco cuenta una historia. El de la imagen describe un aspecto poco documentado y analizado, pero singular y fascinante en la historia de la música popular mexicana: el de los cantantes enmascarados. A ritmo de bolero, ranchera, corrido o balada, repentinamente surgieron estos extraños personajes, que ocultaban su rostro con máscaras o antifaces y adoptaban enigmáticos y curiosos nombres como "El Charro del Misterio", "La Máscara Que Canta" o "El Audaz". Éste último, también conocido como "el incógnito de la canción romántica", de algún modo se las arregló para pasar del ring al cine, y luego al estudio de grabación. El personaje mencionado nació en un pequeño pueblo de Veracruz, en el seno de una familia de agricultores. Luego de cursar la escuela primaria su padre le advirtió que era hora de dedicarse a las labores del campo, tal y como sus hermanos mayores lo hacían desde hacia tiempo. Pero el futuro luchador profesional se resistió a tal destino, creyendo firmemente que el mundo le deparaba emocionantes aventuras y maravillosos lugares por descubrir, así que decidió mejor huir de casa. A los 12 años se encontró vagando solitario de pueblo en pueblo, hasta que llegó a la ciudad de Veracruz. Ahí se ganó la vida como mandadero y lustrador de calzado a las afueras del famoso Café de la Parroquia. Ya en la adolescencia subsistió como chofer de taxis y poco después se interesó por la lucha libre. Uno de sus maestros en el arte de aplicar llaves y repartir patadas voladoras fue Ray Mendoza, a quien conoció en Monterrey. El enmascarado "Audaz" debutó como luchador profesional en 1969 y a lo largo de su meteórica carrera deportiva conquistó algunos campeonatos y despojó de máscaras y cabelleras a temibles rivales, pero en el camino también se dio tiempo para actuar en el cine y en televisión, así como componer canciones y grabar discos. Hay quienes todavía recuerdan a "El Audaz" entonando algunas canciones rancheras en el Toreo de Cuatro Caminos, minutos antes de aplicar salvajes llaves, repartir patadas voladoras a sus oponentes y lanzarse desde la tercera cuerda del ring. A comienzos de los años 70s del siglo XX, el singular gladiador grabó su primer disco EP (Extended Play) de cuatro canciones para el sello Raff (GP-1001), acompañado por un conjunto norteño llamado "Los Cuatro Brillantes". Más tarde también grabó algunos discos sencillos para la marca Orfeón, y se las arregló para cantar en noticieros matutinos de televisión como "Hoy Mismo" que conducían Guillermo Ochoa y Lourdes Guerrero. Después decidió fundar su propio sello discográfico llamado Discos Audaz, mediante el cual publicó varios disco elepé de 12 pulgadas así como discos EP de 7 pulgadas, los cuales incluían algunos temas de su propia inspiración y hoy son curiosos objetos de colección. Gracias a su empeño y férrea disciplina en el entrenamiento, el luchador veracruzano alcanzó su máximo nivel como deportista, siendo contratado como doble de cine en películas de acción y en telenovelas. 

Mientras tanto, en el cuadrilátero también logró hazañas inolvidables, como aquella en la que tras sangrienta batalla, despojó del campeonato de peso semicompleto de la UWA a Ray Mendoza, quien había sido uno de sus primeros maestros en el arte de repartir zapotazos. Una lesión en la columna vertebral obligó al luchador jarocho a abandonar los cuadriláteros durante casi un año. Los médicos le aconsejaron no volver a luchar, pero haciendo honor a su nombre de batalla, el temible gladiador volvió a subir a los encordados. Sin embargo, su elasticidad, sus reflejos y velocidad habían menguado. A pesar de haber dado su mejor esfuerzo, el Audaz perdió el campeonato de peso semicompleto ante un ofendido Ray Mendoza, quien no descansó hasta recuperar el título que en épica contienda había perdido, lavando así la humillante afrenta de haber sido derrotado por quien alguna vez fue su incipiente alumno. El 12 de abril de 1976, en un Palacio de los Deportes a reventar, fue evidente que la buena racha había terminado, cuando luego de reñida lucha, "El Audaz" también perdió la máscara, esta vez ante "El Solitario", Entonces supimos que el antifaz del vencido gladiador ocultaba en realidad el rostro de Doménico Bazán León, oriundo de Tlalixcoyan, Veracruz. Audaz decidió que era tiempo de retirarse de la lucha libre y organizó una gira de despedida llevando como compañero de batalla nada más ni nada menos que al legendario "Santo, El Enmascarado De Plata". A pesar de haber sido despojado de la máscara y de ser condenado al olvido con el paso de los años, nadie logró arrancarle al ex-luchador el entusiasmo por la música. El intrépido gladiador resultó ser también un hábil empresario y zagas descubridor de nuevos talentos musicales. Fungiendo como productor, impulsó la carrera de grupos de música guapachosa como Los Audaces del Ritmo, El Super Show De Los Vázquez, y el Grupo Audaz cuyo vocalista era Rigo Domínguez. Promoviendo grupos musicales y en ocasiones actuando como vocalista de su propio conjunto llamado Grupo Sensación, Doménico hizo una gran fortuna que le permitió vivir con lujos de todo tipo. Sin embargo, hoy en día reconoce que ese dinero nunca le dio la felicidad que actualmente disfruta, así que un buen día decidió vivir modestamente, sin más derroche ni ostentaciones. Se convirtió en humilde ciervo de Dios, recorriendo diversas ciudades y poblaciones del país en su afán por divulgar la palabra del Señor. Luego de los distintos recovecos y giros inesperados que ha dado la vida de este singular personaje, hasta nuestro días Doménico sigue componiendo canciones y grabando discos, aunque ahora de música cristiana, en su amado Veracruz bajo un sello disquero llamado Alabanza Records. Tal vez el día menos pensado toque a su puerta Doménico Bazán León, ex -luchador y ex-promotor de grupos musicales, dispuesto a hablarle del Reino de Dios y de las tentaciones que abundan en este pecaminoso mundo. Mientras tanto, como curioso testimonio de su paso por las arenas y los entarimados, en su faceta de luchador y cantante enmascarado, de vez en cuando giran en las tornamesas de los mundanos y frívolos melómanos, los discos fonográficos grabados por el luchador "Audaz". a dos de tres caídas, sin límite de tiempo. ¡Un saludo afectuoso!

Ficha técnica del disco "Audaz. El incógnito de la canción romántica"
Portada del disco A-EP-002
Contraportada del disco A-EP-002
Título del disco: Audaz. El incógnito de la canción romántica
Artista: El Audaz
Formato: Disco Extended Play (EP) 45 rpm
Duración del disco: 11 min. 31 seg.
Fecha de lanzamiento: 1973
País: México
Productor: Producciones Audaz
Sello disquero: Discos Audaz (A-EP-002)
Género: Ranchera mexicana
Estilo: Rancheras, bolero
Posición en lista de éxitos: N/A
Canciones del disco
# Título de la canción Autor Intérprete Duración
1A Lágrimas Son Roberto Monna El Audaz 3:00
2A Cuando Te Digan El Audaz El Audaz 2:43
1B No Puede ser Así El Audaz El Audaz 3:00
2B Hora De Llorar El Audaz El Audaz 2:48
Artistas participantes.
Doménico Bazán León "El Audaz" – Voz
No consta en los créditos del disco el nombre del Mariachi que acompaña a El Audaz en este disco. Posiblemente fue el Mariachi México pero por ahora no hay forma de confirmarlo.


Créditos del disco.
Arreglos y dirección musical: No consta en los créditos del disco.
Ingeniero de grabación: No consta en los créditos del disco.
Dirección artística: No consta en los créditos del disco.
Foto portada: No consta en los créditos del disco.


Copyright © Andrés Lang

sábado, 11 de junio de 2016

Yo pienso que a mi pueblo le hace falta Amparo Ochoa.

Estimable radioescucha: aguerrida y contestataria, Amparo Ochoa fue una gran artista mexicana que escribió en letras doradas algunas de las más bellas páginas del ínclito cancionero popular mexicano. En su adolescencia, Amparo estudió enfermería y luego se inclinó por la docencia, impartiendo clases en escuelas rurales. Posteriormente incursionó en el canto, llegando a la Ciudad de México en 1969, en donde ganó un concurso de aficionados organizado por la estación de radio XEW. Luego de su arribo a la capital del país, se presentó en cafeterias y bares, mientras estudiaba en la Escuela Nacional de Música. En una entrevista para la televisión, Amparo aclaró que en aquella época en México aun no existían las peñas, la única que había era de Los Folkloristas y sólo abría una vez al mes, con propósitos culturales, no comerciales. Es decir, quien se presentaba ahí lo hacia por amor al arte y no para recibir alguna remuneración económica. Algunas fuentes señalan que la artista oriunda de Costa Rica, Sinaloa, grabó su primer disco bajo el nombre de "La Romancera". Otras indican que en realidad su primera grabación para un sello discográfico profesional ocurrió en 1971, dando como resultado el álbum "Amparo Ochoa (De la mano del viento)", publicado por RCA Cadmen. En 1973 participó en las sesiones de grabación para el elepé "Cancionero de la Intervención Francesa", editado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Conforme transcurrieron los sórdidos años 70s del siglo XX, la añorada cantante se convirtió en una de las intérpretes representativas de la música folclórica y del llamado "canto nuevo", logrando inolvidables interpretaciones de canciones como "La Maldición de la Malinche", "Jacinto Cenobio", "El Barzón", "Jugar a la Vida", entre muchas otras. Alternó con personalidades como Oscar Chávez, Salvador "El Negro" Ojeda, Los Folkloristas, La Nopalera, el grupo Zazhil y varios más. En un evento sin precedentes, junto a otros representantes de la canción folclórica latinoamericana, logró reunir en un concierto en la Arena México a trece mil personas. Mujer heroica, íntegra y sencilla, a lo largo de su carrera artística viajó a los pueblos más alejados y olvidados del país, deleitando con su arte a los humildes pobladores de aquellos lugares. Durante esos años también participó en programas de televisión transmitidos por el canal 13, conducidos por Jorge Saldaña, los cuales abordaron el tema del corrido mexicano. 

Uno de los testimonios sonoros que mejor definen el alcance y la personalidad multifacética de Amparo como artista es el álbum "Yo Pienso Que A Mi Pueblo", publicado por el sello Philips en 1978 (LPR 15166). El elepé producido bajo la dirección artística de Oscar Chávez y arreglos musicales de Daniel García Blanco, esta conformado por melodías tanto de corte popular como temas tradicionales mexicanos, canciones de protesta y de folclor latinoamericano. Entre las primeras destaca una composición del genial Chava Flores, llamada "La Chilindrina", así como una melodía tradicional transformada en canción ranchera por José Ángel Espinoza "Ferrusquilla" con ritmo de redova, acordeón y saxofón, llamada "La Canción Del Oro Blanco". De las piezas del México tradicional podemos nombrar "La Locomotora", "Una Hiedra", y "En la Medianía del Cuerpo", ésta última rescatada del olvido por Óscar Chávez. Por otro parte,"Te Quiero" es un conmovedor poema escrito por Mario Benedetti, bellamente musicalizado por Alberto Favero, del cual circula en las redes sociales un video en donde Amparo interpreta magistralmente la pieza en vivo para el público de Barcelona, España. Otras canciones del disco denotan el compromiso social de la artista con los que menos tienen, expresando en su canto el deseo de un mundo más justo en medio de la más apabullante desigualdad. Como ejemplos podemos citar "La Letanía de los Poderosos", cortesía de Gabino Palomares; "Los Niños Que Nada Tienen" de Francisco Javier Madrigal; y la conmovedora pieza que da nombre al álbum "Yo Pienso Que A Mi Pueblo", original de Enrique Ballesté. El disco cierra en plan grande, a ritmo de son jarocho, con las "Décimas de Arcadio Hidalgo", redondeando así un elepé cuya temática se mantiene tan fresca y oportuna como cuando fue grabado, describiendo a una artista de gran temple y carácter firme, en plenitud de facultades. A pesar de su repentina partida en plena juventud, el variado repertorio de Amparo Ochoa plasmado en fonogramas de enorme valor cultural, no ha perdido vigencia ni relevancia, venciendo con facilidad la decisiva prueba del espacio-tiempo. Las canciones de Amparo Ochoa siempre están presentes en la programación musical de Radio Quelite, emisora única que superando toda clase de dificultades sigue de pie y continúa transmitiendo las páginas más sublimes en la historia musical de México. ¡Un saludo afectuoso!

Ficha técnica del disco "Yo Pienso Que A Mi Pueblo"
Portada del disco LPR 15166
Contraportada del disco LPR 15166
Título del disco: Yo Pienso Que A Mi Pueblo
Artista: Amparo Ochoa
Formato: Disco de larga duración 33 1/3 rpm
Duración del disco: 36 min
Fecha de lanzamiento: 1978
País: México
Productor: No consta en los créditos
Sello disquero: Philips (LPR 15166)
Género: Folclor
Estilo: Canto nuevo, canción latinoamericana, música tradicional mexicana
Posición en lista de éxitos: N/A
Canciones del disco
# Título de la canción Autor Intérprete Duración
1A Yo Pienso Que A Mi Pueblo Enrique Ballesté Amparo Ochoa 3:32
2A Todo Se Acaba Pedro Santa Anna Rizo Amparo Ochoa 3:30
3A La Chilindrina Chava Flores Amparo Ochoa 2:43
4A La Canción del Oro Blanco José Ángel Espinoza "Ferrusquilla" Amparo Ochoa 4:17
5A Los Niños Que Nada Tienen Francisco Javier Madrigal Amparo Ochoa 3:11
1B Te Quiero Alberto Favero - Mario Benedetti Amparo Ochoa 5:10
2B La Locomotora D.P. Amparo Ochoa 2:16
3B Una Hiedra D.P. Amparo Ochoa 2:58
4B La Letanía de Los Poderosos Gabino Palomares Amparo Ochoa 3:51
5B En La Medianía Del Cuerpo Letra Tradicional / Música Oscar Chávez Amparo Ochoa 2:28
6B Décimas de Arcadio Hidalgo Música Tradicional / Letra Arcadio Hidalgo Amparo Ochoa 2:43
Artistas participantes.
Amparo Ochoa – Voz
Crescencio Lucio Malacara – Acompañamiento guitarra y segunda voz
Músicos del S.U.T.M.
Conjunto Jarocho de Chico Barcelata

Créditos del disco.
Arreglos y dirección musical: Daniel García Blanco
Ingenieros de grabación: Rafael Guadarrama, Dagoberto Reyes y Pedro Magdaleno.
Dirección artística: Óscar Chávez
Foto portada: Rafael Donis
Foto Interior: Jorge Amezquita.



Copyright © Andrés Lang

lunes, 9 de mayo de 2016

La situación actual de Radio Quelite y su eliminación de TuneIn

Estimable radioescucha: le informamos que Radio Quelite ha sido eliminada de TuneIn por mandato de Sony Music Entertainment y ya no hay manera de que en ese sitio usted pueda escuchar la música que transmite la emisora. Le ofrecemos disculpas por los inconvenientes pero también nos permitimos ofrecerle otras opciones con las que cuenta la estación para que pueda seguir disfrutando la programación musical de la estación. Por ejemplo, en el blog de Radio Quelite, en la columna derecha hay varios reproductores de audio con los que puede seguir disfrutando la música que transmite la estación, incluyendo el reproductor principal que tiene el aspecto a continuación mostrado:



En cuanto a la repentina ausencia de Radio Quelite en TuneIn, la historia es larga. Radio Quelite es una emisora sin fines de lucro, creada gracias a las herramientas gratuitas que el sistema Radionomy a puesto a disposición de productores independientes. La empresa Radionomy que existe desde el año 2007 se encarga de pagar los derechos de autor y regalías de toda la música que transmite la estación, a cambio de que el creador de la emisora pueda lograr que su estación de radio sea escuchada cierta cantidad de horas al día. Radio Quelite ha podido sobrevivir gracias a los amables radioescuchas que alrededor del mundo escuchan y disfrutan la música popular y tradicional mexicana que transmite la estación, sumando varias horas de audiencia continua al día. Así como lo ha logrado Radio Quelite, otras emisoras independientes han ganado gran popularidad y audiencia desde hace tiempo porque ofrecen un contenido fresco, innovador, original y diferente, rivalizando seriamente con las emisoras terrestres convencionales. El triunfo de las emisoras independientes bajo el sistema Radionomy está preocupando a los dueños de emisoras terrestres convencionales y a quienes están involucrados en los negocios de reproducción de música en línea como Spotify o Pandora, por citar algunos ejemplos, pues han visto frenado su voraz crecimiento como jugoso negocio lucrativo. 

Las personas que son accionistas en el negocio de las estaciones terrestres y en servicios de reproducción de música en línea, también tienen participaciones dentro de la industria musical y son socios de los más grandes sellos discográficos como Sony Music, Warner Music y Universal Music Group. Paulatinamente, estas tres empresas han absorbido a casas grabadores y compañías editoras de música, adueñándose entre las tres de los derechos de propiedad intelectual del 85% de la música producida en el planeta, dejando el 15% restante a sellos disqueros independientes. En el año 2012 la Comisión Europea permitió que Sony Music comprara el catálogo de grabaciones de EMI, y en consecuencia, la primera adquirió un poder inmenso, que le ha permitido diseñar estrategias para monopolizar el mercado de la música online. El monopolio de la industria disquera, solapado por entes reguladores como la llamada Comisión Europea, tiene consecuencias negativas para el consumidor final, por ejemplo, menor cantidad de opciones para elegir, servicios de menor calidad y a alto precio. Al haber acaparado una gran cantidad de derechos de propiedad intelectual en el terreno de la música, Sony tiene la capacidad de fijar altos precios por conceptos de regalías a las emisoras de radio, ya sean independientes o no. En México, usted puede darse una idea clara de la vulnerable posición de estaciones de radio independientes que transmiten por Internet si toma en cuenta que las canciones del catálogo Peerless fueron compradas por Warner Music hace ya varios años por un monto no revelado públicamente, mientras que Sony Music adquirió el catálogo de grabaciones de RCA Victor Mexicana así como de CBS. De este modo modo, actualmente los derechos de explotación de canciones grabadas por Pedro Infante para Peeerless, Jorge Negrete y José Alfredo Jiménez para RCA, y Javier Solís para CBS (antes Columbia), sólo por mencionar a algunos, van a parar a las arcas de estas empresas extranjeras, quienes unilateralmente y sin que ninguna entidad gubernamental se los impida, establecen precios muy altos por conceptos de derechos de transmisión por radio, 

Estos empresarios, con mucho poder y dinero, dueños de los derechos de explotación de tan valiosos catálogos musicales ya no quieren que existan las estaciones de radio independientes como Radio Quelite y han trazado un plan sistemático para exterminarlas. Una de sus estrategias para monopolizar el campo de la música online y eliminar la competencia, consiste en imponer cuotas elevadas por pagos de regalías a las estaciones de radio independientes. Usando esa estrategia y encabezadas por la poderosa Sony Music Entertainment, estas personas de gran poder adquisitivo lograron acabar con las estaciones independientes que habían sido creadas bajo el cobijo de la empresa "Live365", exigiéndole pagos de regalías exorbitantes, inalcanzables. Una vez exterminada la empresa "Live365", Sony ha puesto sus ojos en Radionomy y en todas las emisoras creadas bajo esa empresa. A principios del año 2016, Sony comenzó una demanda en contra de Radionomy por incumplimiento de pagos de regalías y derechos de autor, Radionomy está tratando de negociar con Sony para que esta reduzca sus cuantiosas exigencias, pero mientras la conversación transcurre, Sony Music ha ordenado a TuneIn que elimine de su sitio a todas las estaciones que transmiten bajo el sistema Radionomy, incluyendo por supuesto a Radio Quelite. TuneIn ha obedecido la orden si más averiguaciones, para evitarse problemas legales con la empresa mencionada y su grupo de asociados. Si Radionomy fracasa en la negociación con dicho emporio discográfico, posiblemente será el final de todas las estaciones independientes creadas bajo el sistema Radionomy, incluida Radio Quelite. Ésta última es una estación creada sin fines de lucro, cuyo único objetivo es dar a conocer y difundir la auténtica música popular, tradicional mexicana, hace tiempo descartada por las estaciones terrestres convencionales. Radio Quelite no percibe salario o remuneración alguna por dar a conocer a las personas de todo el mundo las páginas más sublimes en la historia musical de México. Sin ingresos económicos para pagar los millonarios montos monetarios pretendidos por la empresa Sony Music, el futuro de estaciones independientes como Radio Quelite no es prometedor. Sin embargo, es nuestra responsabilidad mantener a nuestr@s amables radioescuchas informados acerca de estos graves acontecimientos y procuraremos darle a conocer las novedades que surjan en cuanto a este delicado tema. Mientras tanto, muchas gracias por su interés, por todo el apoyo que siempre ha brindado a la emisora y por escuchar la música que transmite la estación. ¡Un saludo afectuoso!

domingo, 6 de septiembre de 2015

Pedro Infante y José Alfredo Jiménez: íconos de la canción ranchera mexicana.

Ficha técnica del disco Yo / Oyes Lupita
Cara A del disco Peerless 3255
Cara B del disco Peerless 3255
Título del disco: Yo / Oyes Lupita
Artista: Pedro Infante
Formato: Disco de 78 rpm
Audio: Monofónico
Duración del disco: 5 min. 52 seg
Fecha de lanzamiento: Julio 1950
País: México
Estado: Ciudad de México
Sello disquero: Peerless 3255
Género: Música Tradicional Mexicana
Estilo: Ranchera
Página web en Radio Quelite: En proceso
Canciones del disco
# Título de la canción Autor Intérprete Duración
1A Yo José Alfredo Jiménez Pedro Infante 2:52
1B Oyes Lupita Silvestre Vargas - Rubén Fuentes Pedro Infante 3:00
Artistas participantes.
Pedro Infante – Voz (1A, 1B)
Mariachi Los Mamertos - Acompañamiento (1A, 1B)

Créditos del disco.
Productor – No consta en los créditos del disco.
Ingeniero de grabación - No consta en los créditos del disco.
Fecha de grabación: 8 de junio 1950

Reseña del disco.
Estimada(o) radioescucha: escucha canciones de Pedro Infante y José Alfredo Jiménez en Radio Quelite. Cada disco cuenta una historia. El lado 'B' del disco mostrado en la imagen describe el capitulo amoroso más reciente en la vida de Pedro Infante , quien a lo largo de su carrera discográfica pareció empeñado en mantenernos al tanto, plasmando a 78 revoluciones por minuto los incidentes más relevantes. La canción Oyes Lupita fue compuesta por Silvestre Vargas por encargo de Pedro y esta dedicada a Lupita Torrentera, uno de los amores más importantes en la vida del ídolo del pueblo. En aquel entonces Lupita ya empezaba a distanciarse de Pedro, enterada del romance que éste último sostenía con Irma Dorantes. Pero la pieza del disco más significativa es sin duda la cara 'A', que representa el primer encuentro entre dos de las más grandes leyendas en la historia de la música ranchera mexicana: Pedro Infante y José Alfredo Jiménez. En los surcos del disco esta plasmada la primera canción que Pedro le grabó al hijo pródigo de Dolores Hidalgo, Guanajuato, quien de ese modo comenzó a escribir con letras doradas su propia leyenda. José Alfredo había pasado penurias durante los años 40s del siglo XX, trabajando como mesero en el bar "La Sirena" de Santa María La Ribera, grabando canciones con el trío 'Los Rebeldes' para el oscuro sello disquero Comix y tratando de que sus composiciones fueran tomadas en cuenta por artistas de prestigio. José Alfredo solía apostarse durante largas horas en la entrada de la emisora XEW para ofrecerle sus melodías a los cantantes de moda. Un día logró acercarse a Pedro Vargas quien pacientemente escuchó al autor de 'La que se fue', tan solo para responder: "Lo siento jovencito pero yo no interpreto canciones de principiantes". Otro día logró poner en las manos de Miguel Aceves Mejía dos hojas de papel con un par de canciones escritas: "Ella" y Yo . "El Falsete de Oro" prometió leer las letras y contactar al novel compositor en caso de que surgiera algún interés. Metió despreocupado los papeles en un portafolios que siempre traía consigo y se encaminó a paso apresurado hacia los pasillos de la famosa estación de radio. Más tarde, en el área de ensayos de la "W", Aceves Mejía sacó las hojas y luego de ver los títulos de las canciones ya no quiso saber más. Dibujando con su rostro un gesto de disgusto tiró los papeles al cesto de la basura delante de algunos miembros del Mariachi Vargas, a la vez que afirmaba: "¡Estos compositorcillos de ahora ya no saben ni que inventar!". José Alfredo mejor se fue a la XEQ en donde Andrés Huesca mostró interés por la canción Yo y fue el primero en grabarla junto a sus costeños para la RCA Victor durante la primavera de 1950, obteniendo un éxito contundente. Repentinamente todo mundo mostró interés en las composiciones de José Alfredo. Mariano Rivera Conde, director de artistas y repertorio de la RCA, mandó llamar a Aceves Mejía para que se apresurara a grabar la canción Yo, sin saber que meses atrás, "El Berrendo de Chihuahua" la había destinado al bote de la basura. Por su lado, Guillermo Kornhausser, director artístico del sello Peerless, contactó a Pedro Infante para que grabara tan pronto como fuera posible la canción del novel compositor guanajuatense. Al grito de ¡Ay chaparras como abundan, parece que las plantean!, Pedro grabó en junio de 1950 la canción citada, con el acompañamiento del Mariachi Los Mamertos. Años más tarde, don Miguel Martínez, trompetista del Mariachi Vargas, aclaró que Los Mamertos eran en realidad el Mariachi Vargas que grababa para la Peerless bajo un seudónimo, tratando de evitar así problemas contractuales con el "sello del perrito" para el que estaban contratados en forma exclusiva. Tiempo después se avergonzaron del seudónimo aquel y lo cambiaron por Mariachi Guadalajara de Silvestre Vargas.

Mientras tanto, ambas versiones de la canción Yo, la de Miguel Aceves Mejía y la de Pedro Infante , salieron a la venta casi simultáneamente en julio de 1950, vendiéndose como pan caliente. José Alfredo empezó a recibir el fruto de su esfuerzo tras largos años de lucha, obteniendo regalías por un monto de 70 mil pesos, únicamente por su composición Yo. A partir de entonces, entre Pedro y Miguel se desató una sana competencia para ver quien grababa primero las nuevas composiciones de José Alfredo. Ambos intérpretes llegaron al extremo de hacerse compadres del cantautor, en parte por el carácter alegre y amistosos de José Alfredo, pero también para asegurarse de que éste les proporcionara en exclusiva sus más reciente creaciones. Con el paso de los años, Miguel Aceves Mejía empezó a contar a todo aquel que quisiera escuchar, anécdotas llenas de fantasía, en donde afirmaba que él había descubierto al autor de "El Jinete", grabando antes que nadie sus canciones. Por su parte, durante el resto de su carrera discográfica, Pedro Infante llegó a estrenar muchas de las canciones de José Alfredo, sumando a su cuenta un total de 44 melodías grabadas para la Peerless y obteniendo un éxito de ventas rotundo. Juntos salieron de gira artística en distintas ocasiones, recorriendo varias ciudades del país, a veces inclusive cantando a dueto. Pedro y José Alfredo aparecieron juntos en la pantalla de plata, en películas como "Ahí Viene Martin Corona" y "El Enamorado", ambas estrenadas en 1951 y dirigidas por Miguel Zacarías. En 1950, José Alfredo compuso el tema principal de la película "Islas Marías", protagonizada por Pedro Infante, pero por alguna razón desconocida el director Emilio "El Indio" Fernández, decidió no incluirla como parte de la banda sonora. Tiempo más tarde, Pedro le encargó a José Alfredo la composición del tema principal de la película "Los Gavilanes" (dirigida en 1954 por Vicente Orona). Durante la sesión final para el sello disquero Peerless, llevada a cabo el 1 de diciembre de 1956, la última canción grabada por Pedro fue una pieza del cantautor guanajuatense titulada "Ni el dinero ni nada". Tras la repentina muerte de Pedro Infante el 15 de abril de 1957, José Alfredo Jiménez grabó para el sello Columbia una canción en forma de homenaje póstumo al ídolo caído, llamada "Adiós a Pedro Infante", aunque curiosamente fue compuesta por Felipe Valdés Leal. Muchas son las anécdotas que tuvieron lugar durante la relación de amistad que entablaron Pedro y José Alfredo, pero el espacio sería insuficiente aquí para contarlas todas. Visto con la ventaja que nos otorga la perspectiva del tiempo, el extraño e inmenso vacío que en la industria musical y cinematográfica ambas figuras dejaron con su repentina partida, hasta el momento no ha logrado ser cubierto por los nuevos valores de la canción ranchera mexicana. ¡Un saludo afectuoso y hasta la próxima!

domingo, 23 de agosto de 2015

La música en tiempos de Don Porfirio.

Ficha técnica del disco Aires Nacionales Mexicanos/ Viva Porfirio Díaz, Marcha
Cara A del disco Victor 68094 Número de matriz S-258
Cara B del disco Victor 68094 Número de matriz S-258
Título del disco: Aires nacionales mexicanos/ Viva Porfirio Díaz, Marcha
Artista: Banda de Policía de México
Formato: Disco de 78 rpm
Audio: Monofónico
Duración del disco: 6 minutos
Fecha de lanzamiento: 1907
País: México
Estado: Ciudad de México
Sello disquero: Victor Talking Machine Company (68094)
Género: Música Tradicional Mexicana
Estilo: Marcha
Página web en Radio Quelite: En proceso
Canciones del disco
# Título de la canción Autor Intérprete Duración
1A Aires nacionales mexicanos D.P. Banda de Policía de México 3:00
1B Viva Porfirio Díaz, Marcha D.P. Banda de Policía de México 3:00
Artistas participantes.
Banda de Policía de México dirigida por Velino M. Preza (1A, 1B)

Créditos del disco.
Productor – No consta en los créditos del disco.
Ingeniero de grabación - No consta en los créditos del disco.
Fecha de grabación: 12 de julio 1907.

Reseña del disco.
Estimada(o)s radioescuchas: muchas gracias por escuchar Radio Quelite, la voz musical de México. Cada disco cuenta una historia. Para narrar la del que se muestra en la imagen serían necesarios al menos 2 gruesos y pesados libros con cientos de interesantes páginas cada uno. Aún así, es posible hacer un breve resumen para los que siempre tienen prisa. Se trata de un documento fonográfico grabado en la ciudad de México el 12 de julio de 1907 por la Victor Talking Machine, empresa que aprovechando la atmósfera relativamente pacífica, en 1905 instaló en la capital del país una planta de grabación portátil, visualizando el potencial de negocio que representaba la grabación sonora de músicos e intérpretes nacionales. El que hoy nos ocupa es uno de los primero discos grabados en México por "el sello del perrito", capturando para la posteridad a la Banda de Policía de México, dirigida por Velino M. Preza. Grabación lograda en una sola toma usando el método acústico, sin micrófono ni amplificación eléctrica alguna. El disco de 12 pulgadas, con número de catálogo 68094 Victor, cuya etiqueta central se muestra en la imagen, goza de cabal salud y se encuentra en óptimas condiciones, a pesar de que tiene 108 años de edad y amenaza con ir por más. Fue grabado durante los últimos años del Porfiriato, periodo histórico en donde las riendas del poder fueron manejadas a placer por el antiguo caudillo Porfirio Díaz, que en aquel entonces, tirando la casa por la ventana, había puesto en marcha fastuosos festejos y pomposas ceremonias, a las que acudieron dignatarios de varias naciones extranjeras, así como la crema y nata de la acaudalada sociedad porfiriana de la época; todo con tal de celebrar los primeros 100 años del inicio del movimiento de Independencia. Don Porfirio se ufanaba de haber traído paz social y progreso al país bajo su férreo mandato que había comenzado en 1876 y al cual los oprimidos y castigados miembros de las clases sociales más bajas, no parecían verle fin. Durante el gobierno de Díaz, novedosos inventos extranjeros fueron traídos al país, como el cinematógrafo, el telégrafo, el alumbrado eléctrico, el uso del automóvil y el fonógrafo. Este último, a partir de su introducción en 1897 actuó como un potente divulgador de la cultura, esparciéndola sobre todo en la clase media. Desde su invención, las grabaciones sonoras en cualquiera de sus formatos, se convirtieron con rapidez en poderosos medios de propaganda política. Como prueba, basta mencionar que el 15 de agosto de 1909, Porfirio Díaz se convirtió en el primer presidente de México en grabar un mensaje sonoro, a petición de Thomas Alva Edison. Pero muy pronto la música contenida en los registros fonográficos, fue la que conquistó definitivamente los corazones de la gente. En tiempos de Don Porfirio, el vals, las mazurcas, el chotis y las polkas hicieron bailar con sus ritmos extranjeros a toda una nación. Sin embargo, a finales del siglo XIX comenzó a gestarse un movimiento musical nacionalista que pretendían impregnar de un color y sentimiento autóctono a las melodías. La Orquesta Típica de la Ciudad de México fundada en 1884, dirigida por Carlos Curti, fue un claro indicio de la nueva tendencia. También el auge de nuevos compositores que promovieron piezas de corte popular y nacionalista encabezados por Manuel M. Ponce, confirmó la nueva dirección. El popurri grabado en la cara A del disco que nos ocupa es una muestra de la aceptación que la música popular mexicana ya tenía en aquel entonces no sólo en México sino en el extranjero. La pieza lleva por título Aires Nacionales Mexicanos y se trata de una interesante recopilación de los llamados "sonecitos del país", los cuales habían surgido durante el siglo XIX, y que en realidad representan una suerte de antología de bailes, tonadas y cantos populares del pueblo.
Dado el ambiente político de la época, no es de extrañar que entre las primeras piezas musicales grabadas en cilindros de Edison y discos planos de acetato, también se encuentren loas y alabanzas al dictador oaxaqueño, por ejemplo la solemne marcha impresa en la cara B de éste disco, titulada simplemente Viva Porfirio Díaz .

Entre los primeros músicos mexicanos que la empresa Victor grabó en aquellos años, destacó la Banda de Policía de México, que llegó a registrar varias docenas de piezas musicales, publicadas por el "sello del perrito" entre 1905 y 1910. La pieza musical grabada en la cara B del disco de pasta shellac que ahora nos ocupa, es la que más llama la atención, pues es una marcha en honor del dictador Díaz, personaje de gran relevancia en la historia de México, que aun en nuestros días sigue causando divisiones, polémica y controversia. Para unos, Díaz trajo orden, desarrollo económico y estabilidad al país, tras un continuo periodo de guerras y turbulencia política. Para otros, fue un hombre que se enamoró del poder, abandonó a su suerte a las clases sociales más desprotegidas, otorgó grandes privilegios a un puñado de familias acaudaladas, hacendados y empresarios abusivos y rapaces, limitando en el camino la libertad política. En noviembre de 1910 estalló una revolución que cimbró al país hasta sus cimientos, provocando la renuncia de Díaz al año siguiente y su huida a París, Francia. Por su parte, la Victor Talking Machine Company, al grito de ¡Mas vale que digan aquí corrió que aquí murió!, también puso pies en polvorosa, llevándose consigo su planta portátil de grabación y no regresó hasta bien entrados los años 20s del siglo XX. La historia de la música grabada en México continuó su propio derrotero, experimentando un resurgimiento, auge, prosperidad y declive a lo largo del siglo XX. Por otro lado, la clase política que sucedió a Díaz en el poder tras derrocarlo en 1911, no alivió la miseria de campesinos y obreros, saqueando sistemáticamente al país, coartando la libertad de expresión y sirviéndose con la cuchara grande. Sin embargo, con notable rapidez se ha encargado de satanizar a Díaz, encasillandolo como el villano de la película, dentro de su distorsionada "historia oficial" plasmada en manipuladores libros de texto gratuitos. A 100 años de su muerte, historiadores e investigadores aun sostienen acalorados debates, tratando de establecer un juicio más equilibrado acerca del legado histórico de aquel hábil militar oaxaqueño que derrotó al ejército invasor en Puebla. Simultáneamente, una nueva generación de mexicanos que desconfía de aquella "historia oficial" plagada de verdades a medias, se desgarra las vestiduras y recopila firmas con el objetivo de traer de regreso a México los restos mortales del hijo pródigo de Oaxaca. Mientras historiadores y escritores tratan de entender mejor el papel de Díaz en la historia de México, en una olvidada vecindad de Santa María La Ribera, una respetable anciana, ajena a todas las vicisitudes del mundo moderno, sostiene con su mano temblorosa aquel viejo disco de 12 pulgadas y lo coloca cuidadosamente en el plato de un desgastado gramófono; hace girar con lentitud la rechinante manivela, y posa la aguja de acero sobre el acetato que gira orgulloso de haber sobrevivido a 108 años de uso rudo. A los primeros compases de la solemne marcha compuesta en honor del dictador, la anciana camina con lentitud hacia su sillón preferido. Ahí sentada escucha la música mirando hacia una ventana abierta con vista al jardín, desde donde se aprecia el majestuoso Kiosko Morisco. En los escalones del templete varios niños obesos permanecen inmóviles, absortos en las pantallas de sus celulares. La mujer suspira ahondando en los recuerdos de una maltrecha nación y confiesa con apacible nostalgia: "Yo bailé con Don Porfirio".